ANTES DE DAR
Silenciar teléfonos y timbre de la puerta, cerciorarse de que nadie pueda entrar
inesperadamente en la sala, son medidas necesarias ya que quien esté recibiendo Reiki está en una fase de profunda relajación y percibirá los ruidos con mayor intensidad, en consecuencia se asustará.
Una vez que comenzó la sesión, tener especial cuidado en no atender ningún llamado telefónico ni de la puerta, ya que el receptor siente la sensación de abandono.
Si considera que es muy importante atender, deberá pedir permiso al receptor.
MUSICA SUAVE
Es importante tener una música maravillosa con los tiempos marcados para cada posición de Reiki, ya que tanto el dador como el receptor pueden disfrutar profundamente de este momento.
La música enmascara los sonidos externos y permite conectar con las sensaciones internas, tranquiliza los pensamientos perturbadores e invita a “volar”.
PRESENCIA DE LOS 4 ELEMENTOS
Esta preparación favorece el recibimiento de la energía ya que se puede percibir en el ambiente una gran armonía.
Una vela encendida (elemento fuego).
La vela es el símbolo de los cuatro elementos: contiene la Tierra (pabilo), el Agua (parafina), el Fuego (que quema) y el Aire (que permite que el fuego queme).
Un vaso con agua (elemento agua).
Incienso (elemento aire).
Un pequeño cuenco con tierra, o bien una amatista o cristal (elemento tierra).
En un rincón de la sala de sesiones de Reiki colocar un recipiente con sal gorda para que las energías negativas no queden en el ambiente y sean capturadas y transmutadas.
Los ambientes guardan en sus paredes y mobiliarios energías nocivas derivadas de pensamientos y palabras negativas que, como energía que son, se depositan al igual que el polvo.
QUITAR ADORNOS
Antes de dar o recibir una sesión de Reiki deben quitarse todo tipo de adornos (reloj, pulsera, cadena, pendientes, collar,…) y el cinturón.
Todo objeto forma a su alrededor un campo de energía el cual se ha alimentado de todas las energías que ha recibido en los distintos lugares donde usted ha circulado.
Y si ha estado en hospitales, cementerios, psiquiátricos, etc. donde se mueven energías muy densas, más afectados están esos objetos.
Especial cuidado hay que tener con los adornos que llevan piedras o gemas ya que tienen la facultad de absorber mucha energía, razón por la cual tienen que pasar por un proceso de limpieza periódico que incluye sal y baños de luz de luna.
La energía que emanan obstaculiza el flujo energético de Reiki.
LAVARSE MANOS
Lavarse las manos antes de dar una sesión de Reiki.
El agua corriente tiene mucha fuerza para efectuar una depuración energética intensa y liberar cualquier influencia de energía perturbadora provocada, por ejemplo, por alguna discusión sufrida momentos antes de dar Reiki.
También debe repetirse la acción al terminar la sesión.
QUITARSE EL CALZADO
Se realiza antes de comenzar una sesión de Reiki.
Desde el punto de vista energético, quitarse
el calzado facilita la circulación de la energía, y más concretamente, la conexión a la tierra, polaridad yin.
SIN CRUZAR...
El receptor de Reiki debe estar con las piernas en paralelo y los brazos al costado del cuerpo, sin cruzar las extremidades. De esta manera se permite la libre circulación del flujo energético para alimentar todos los órganos, arterias, sangre, huesos, etc. y regular las funciones vitales.
ORACION
Una oración antes de comenzar, durante el centrado inicial, da tranquilidad y recogimiento.
Es un buen momento para pedir a los Ángeles, a Dios, Guías, Maestros Ascendidos, Jesús, Buda, San Germain, Universo, Fuerzas Elementales…a quien usted elija, ser un buen canal retransmisor de la Energía Universal.
Y pedir que ese Ser, esa Almita que está en sus manos, sea bendecido, sanado, para que encuentre Amor, serenidad, templanza, alegría.
Para que resuelva los problemas que le angustian y la rabia lo abandone para siempre.
LIMPIEZA DEL AURA
Al terminar una sesión de Reiki se debe “peinar el Aura”.
Sabemos que durante un tratamiento de Reiki se van liberando energías nocivas del
cuerpo físico y puede suceder que parte de esa energía quede retenida en el campo aúrico (energía alrededor de la persona).
A los efectos de eliminar ese residual energético perjudicial para nuestra salud, se peina el aura.
Se trata de pasar las manos desde la cabeza hasta los pies, a unos 10 cm. del cuerpo físico, como si se estuviera "peinando" o “alisando” dicho campo para liberar esa energía.
DESPUES DE UNA SESION
Una vez terminada la sesión puede suceder que haya una sorprendente coincidencia
entre las sensaciones experimentadas por el receptor y el dador.
Ocurre a veces, que el dador siente un malestar en el mismo lugar donde el otro tiene una dolencia. Esto se explica porque ambos están dentro del mismo campo aúrico y el dador tiene muy desarrollada su percepción extrasensorial.
Si esa sensación es desagradable y al dador le produce angustia o miedo (mareos) sólo tiene que cambiar de posición, y el síntoma desaparece.
Percibir de esta forma es de gran ayuda porque se aprende a detectar cuál es la zona afectada y deberá permanecer en esa posición más tiempo, dando energía para reparar.
Si alguien persiste con estas sensaciones significa que en esa sesión de Reiki que ha dado, le ha llegado un mensaje: deberá observar la zona afectada y determinar cuál es la emoción o situación “que le duele”, y darse Reiki hasta que esa sensación desaparezca.
Después de la sesión, comentarse lo sucedido ayuda a ambos a adquirir experiencia y confianza ya que dejan de pensar que son simples “fantasías”, y que existe certeza en que el uno puede percibir lo que está sintiendo el otro.
REACCIONES
Cuando se da una sesión de Reiki es normal experimentar en las manos sensaciones como: calor, a veces la intensidad produce enrojecimiento en las palmas de las manos,
cosquilleos, dolor, latidos, vibraciones, etc.
Hay que tomarlo como lo que son, simplemente sensaciones, no es determinante de la eficacia de una sesión de Reiki ya que a veces las manos permanecen cálidas todo el tiempo o bien no sienten nada.
También hay que aclarar que suele ocurrir que el paciente puede sentir mucho frío y el dador tener las manos hirviendo.
Para no inquietarse, ni juzgarse sólo tenemos que recordar que somos simples canales de la Energía Universal adquiriendo experiencia, y para ello, nosotros aportamos las herramientas más valiosas: nuestras manos y nuestro corazón.
"EXPERIENCIA NO ES LO QUE LE SUCEDE A UN HOMBRE.
ES LO QUE UN HOMBRE HACE CON LO QUE LE SUCEDE"
